Salté el obstáculo

Obstáculo o reto, como quieran llamarle. Lo cierto es que por fin logré dar el trago amargo que me alejaba un tanto más de graduarme: El Examen General Privado.

Aunque me retrase un poco en cuanto a la fecha en que me había propuesto hacer el privado, lo importante fue tomar la decisión, y créanme no fue cosa fácil ni mucho menos relajada. Las semanas anteriores estuvieron muy cargadas pero extrañamente no me sentía nervioso como yo hubiera creído que iba a estar en esa situación, por lo menos hasta que el examen ya estaba cerca.

El estrés era inversamente proporcional al número de días que quedaban para el examen. A medida que se acercaba la fecha, yo sentía que me hacían falta más cosas por estudiar, pero creo que esa situación siempre se hubiera dado así hubiera tenido más tiempo.

Tuve la suerte de que dos semanas antes del examen me hablaran de un Ingeniero que preparaba estudiantes para su examen privado. Lo contacte y empecé a ir a sus clases, que la verdad me parecieron excelentes, muy concentradas al objetivo principal. Realmente las clases fueron de una ayuda invaluable y de no haber ido, los resultados no hubieran sido tan satisfactorios.

El examen privado consta de tres días para evaluar cada una de las áreas. Cada día el examen escrito y práctico se debe realizar de 8 am a 6 pm, y el examen oral de 6 a 8 pm. Jornadas largas pero que en el estrés y el nerviosismo de terminar todo a tiempo y hacerlo bien, no se sienten.

Antes de realizar el privado, imaginaba que al darme la noticia de que lo había ganado iba sentir una felicidad absoluta, pero más que eso lo que sentí fue alivio de por fin haber terminado ese proceso tan tedioso y días y días de estudiar para algo que esperaba desde hace casi dos años.

Ahora que dispongo con un poco más de tiempo (un poco nada más) espero poder realizar tareas que había dejado de lado. Entre ellas, revivir este blog que había quedado olvidado.

Anuncios

11 semanas para pedir fecha

A partir de hoy, Martes 12 de septiembre, me quedan 11 semanas para la fecha que yo mismo me impuse para pedir fecha para el examen privado y así estar más cerca de mi graduación. Tengo 7 meses y 11 días de estar estudiando las treinta-y-pico de clases, y todavía me faltan 11, y son de las más difíciles, entre ellas Administración de Sistemas de Información y Telecomunicaciones.
A veces creo que exagero en estudiar tanto, pero es que siempre fui así, prefiero estar seguro de lo que sé. Ni me siento tan seguro. Hoy hablando con una cuata, me dijo que cómo yo podía sentirme inseguro, porque si alguien podía ganar el privado era yo. Buenas palabras de aliento. Después de todo creo que la inseguridad de no estar haciendo las cosas bien y el miedo de fallar es lo que nos hace alcanzar la perfección. O por lo menos acercarnos a ella.
Todavía no se como es posible que el examen privado, que es una practica de épocas medievales (según decía la catedrática de Auditoria de Sistemas), se siga haciendo en las Universidades, cuando ya varias otras lo han cambiado por opciones que a mi parecer son mejores para el desarrollo de futuros profesionales.
No puedo decir que ha sido del todo malo. Por lo menos he refrescado conceptos que habían quedado olvidados, y por el rápido ritmo al que uno debe estudiar clase tras clase, uno tiene la oportunidad de integrar diferentes temas y encontrar mejor relación entre ellos. Aún así, preferiría alguna otra opción al privado que me permitiera realmente poner en practica mis conocimientos y que fuera un verdadero reto para mi capacidad de resolver problemas. En fin, no queda más que terminar con esto lo antes posible.